martes, 6 de mayo de 2008

Software gratuito y la Empresa


Considero que el software libre es una gran alternativa para la libre competencia, es decir, las empresas que viven de las licencias por concepto de uso, crearán aplicaciones con mayores capacidades, tal como esos famosos editores de fotos y videos, así como productos para procesar textos, bases de datos y hojas de cálculo que son tan socorridos en todas las empresas y en general casi todo mundo que maneja un PC tiene la necesidad de utilizar alguno de éstos. Podría pensar que el software libre nace como una competencia, en que los programadores tiene otra filosofía de trabajo, a veces son retos personales o una alta capacidad altruista por compartir sus conocimientos y esfuerzos, donde logran hacer grandes mejoras sobre distintos productos libres.
Principalmente los grandes consumidores de software son las grandes empresas, que tienen aplicaciones que les permiten gestionar su información de manera más óptima. Las empresas, muchas veces pagan la implementación y la puesta a punto de éstas soluciones, donde los programadores personalizarán para cada caso y cada necesidad. Dentro de estas aplicaciones también están aquellos productos que son gratuitos e incluso libres.

Así, las aplicaciones empresariales pudieran dar posibilidad para la persona o personas que las implementen, cobrar por su servicio; la ventaja estaría en la licencia, es decir, se paga mano de obra, pero no licencia. Sin embargo, productos por licencia son los más utilizados a nivel empresarial, a pesar de sus altos costes, porque muchos de estos productos están certificados por entidades públicas para un uso empresarial , sobre todo para la gestión financiera.

Yo creo que tanto software libre, gratuito y por licencia pueden convivir en libre competencia, dado que sin la existencia de uno, la tecnología no tendría tantos alicientes para seguir mejorando. La competencia hace que los productos sean cada vez mejores.

lunes, 5 de mayo de 2008

¿Existe el cliente interno?



En uno de esos cursos que uno se apunta despistadamente para conocer el mundo empresarial, y entre los temas tratados se comentó lo que era un cliente, donde se le denominaba así a quien había pagado la factura, entonces, surgió la pregunta ¿existe cliente interno en una empresa?

El profesor, un hombre bastante corpulento y con fama de estricto, dijo que levantaran la mano quienes consideraban que en la empresa en la que trabajaban existía cliente interno, para lo cual Joan levantó la mano.

En ese instante el profesor dijo, muy bien, veo que Joan tiene bien entendido qué es cliente interno; por lo que nuevamente hizo una pregunta ¿alguien me puede dar una definición de lo qué es un cliente interno?

A lo que Joan respondió que cliente interno es cuando un departamento le solicita a otro que realice algún producto o servicio. Como por ejemplo, marketing cuando desea hacer alguna demostración de algún producto, solicita al departamento de producción un demo que sea fácil de manejar.

En ese instante, el profesor frunció el ceño y dijo ¿el departamento de marketing paga de alguna manera ese servicio o producto? Es decir ¿el departamento de producción envía alguna factura al departamento de marketing?

A lo que Joan alegó que no se facturaba, porque el departamento pertenecía a la misma empresa. Y por eso se denominaba cliente interno.

Entonces el profesor nos dio un ejemplo, el caso Honda, cuando tuvo problemas financieros a raíz de que los clientes no le pagaban por una mala política de ventas, dado que facturaba a todo mundo, pero no cobraba un solo centavo. Entonces, el profesor le dijo a Joan ¿ves? Cliente interno no existe, es una expresión que carece de sentido, porque cliente es quien paga, de lo contrario, una empresa no podría sobrevivir. Así que Joan, cómete ese sapo enterito, porque ésta sí que la vas a recordar siempre.